Nuestros Mártires, Noticias de Prensa

  

Documentos del año 2013

Documentos del año  2012  

Documentos del  año  2011

Documentos del año  2010

Documentos del año  2009

Documentos del año  2008

 


España: beatificarán a 500 mártires de la Guerra Civil
El 13 de octubre en Tarragona. Se sumarán a los 1001 mártires del siglo XX

Por Redacción

MADRID, 05 de julio de 2013 (Zenit.org) - Son casi 500 los mártires del siglo XX en España que serán beatificados en Tarragona el domingo 13 del próximo mes de octubre y son parte del Año de la Fe. Entre los 480 mencionados, hay 3 obispos, 79 sacerdotes diocesanos, 3 seminaristas, 391 consagrados y 4 laicos. Los nuevos beatos vendrán a sumarse así a los 1001 mártires del siglo XX en España

Será en Tarragona el domingo 13 a las 12 horas, en una Eucaristía que tendrá lugar en el Complejo Educativo de la ciudad tarraconense y que será presidida por el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y representante del Papa Francisco para esta Beatificación, informó la Conferencia Episcopal Española (CEE).

La Beatificación es una de las acciones principales para el Año de la Fe, prevista en el vigente Plan Pastoral de CEE. La Asamblea Plenaria aprobó en noviembre de 2012 que esta celebración tuviera lugar en Tarragona y en abril de 2013 publicó un Mensaje, que incorpora en el título el lema de esta Beatificación (Los mártires del siglo XX en España, firmes y valientes testigos de la fe).

El Mensaje va encabezado por las palabras de Benedicto XVI en la Carta Apostólica Porta Fidei, donde recuerda que “por la fe, los mártires entregaron su vida como testimonio de la verdad del Evangelio, que los había transformado y hecho capaces de llegar hasta el mayor don del amor, con el perdón de sus perseguidores”.

La Secretaría General de la CEE, a través de la Oficina para las Causas de los Santos, está dirigiendo los trabajos de organización, que ya se vienen realizando desde hace meses, en coordinación con la diócesis anfitriona.

Los nuevos beatos

Hasta el día de hoy, la Santa Sede ha aprobado el Decreto de martirio de 480 mártires, pertenecientes a 29 Causas. Se espera que en breve se publiquen los Decretos de otras 4 causas, que sumarían algunas decenas de mártires más.

Entre los 480 mencionados, hay 3 obispos, 79 sacerdotes diocesanos, 3 seminaristas, 391 consagrados y 4 laicos. Las causas fueron introducidas en las diócesis de Ávila, Barbastro, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Ciudad Real, Córdoba, Cuenca, Jaén, Lérida, Madrid, Menorca, Sigüenza-Guadalajara, Tarragona, Tortosa y Valencia. (listado completo)

La Causa más numerosa es la de Tarragona, con 147 mártires, entre ellos el Obispo auxiliar, Manuel Borrás, y 66 sacerdotes diocesanos. Esta fue una de las razones por las que los obispos decidieron que la Beatificación se celebrara en Tarragona. Además, la sede tarraconense cuenta con una gran historia de fe cristiana y martirial, dado que precisamente el Obispo de Tarragona, Fructuoso y sus dos diáconos Augurio y Eulogio, se hallan entre los primeros mártires hispanos. Los tres fueron martirizados en el año 259 en el anfiteatro romano de Tarragona.

Los nuevos beatos vendrán a sumarse así a los 1001 mártires del siglo XX en España que, hasta el momento, han sido beatificados. Once de ellos son ya santos: 9 hermanos de las Escuelas Cristianas –La Salle- (ocho mártires en Turón, Asturias, durante la Revolución de octubre de 1934, y uno martirizado en Tarragona en 1937); el sacerdote pasionista Inocencio de la Inmaculada, mártir también en Turón (todos ellos fueron canonizados en Roma, en 1990) y el sacerdote diocesano Pedro Poveda Castroverde, martirizado en Madrid, en 1936, que fue canonizado por Juan Pablo II, en 2003, durante su V Visita apostólica a España.

Programa de actos

Desde el día 11 de octubre, la diócesis de Tarragona preparará diversos actos de acogida a los peregrinos y ofrecerá distintas rutas para recorrer el itinerario de los primeros cristianos.

El acto central será la beatificación del domingo 13, a las 12 horas. Además, el sábado 12, a las 19 horas, se celebrarán unas Vísperas Solemnes en la Catedral, y viernes 11 y sábado 12 tendrán lugar en el auditorio Tarraco Arena Plaza tres representaciones de la Pasión de San Fructuoso, a cargo del grupo de la Asociación Cultural de San Fructuoso.

Televisión Española dará la señal institucional de la ceremonia de Beatificación, que será retransmitida en directo por La 2 de TVE. También podrá verse por 13 TV y ser seguida en directo en la web de la Beatificación (www.beatificacion2013.com) y en la del Arzobispado de Tarragona (www.arquebisbat.cat). Las Vísperas Solemnes podrán seguirse en directo por 13TV y por las citadas páginas web.

Inscripciones

Para asistir a la Ceremonia de Beatificación es muy importante inscribirse en la web www.beatificacion2013.com. La inscripción es gratuita. De esta forma podrá acomodarse mejor a todo el mundo.

La entrada a las Vísperas Solemnes será libre hasta completar el aforo de la Catedral.

En la citada web se facilitará un enlace para adquirir las entradas del espectáculo teatral sobre la Pasión de San Fructuoso.

También en la web oficial, dentro del apartado Sala de Prensa, estará disponible el formulario para las acreditaciones de los periodistas. El plazo, tanto para las inscripciones generales como para las acreditaciones de prensa, se abrirá el próximo 1 de julio.

 


Beato Miguel Gómez Loza
«Laico, mártir de Cristo Rey»

Por Isabel Orellana Vilches

MADRID, 21 de marzo de 2013 (Zenit.org) - La intensa vida de este laico, altamente comprometido con la Iglesia, se inició el 11 de agosto de 1888 en Paredones, Jalisco, México, en el seno de una humilde familia de campesinos. La exquisita tutela ejercida por su madre Victoriana, unida a un infinito agradecimiento por haberle dado la vida, hizo que él y Elías, el primogénito y su único hermano, alteraran el orden de sus apellidos cuando ya el cabeza de familia había muerto y Elías se disponía a ingresar en el seminario. También influyó en las decisiones que Miguel tuvo que tomar relacionadas con su futuro, en particular sus estudios, ya que eso suponía tener que abandonar la aldea donde vivían y dejar sola a la madre que dependía de él.

Un gesto que da idea de la sensibilidad de este gran hombre, que iba a coronar con su sangre su amor por Cristo y la Iglesia. Era valeroso, audaz, creativo, apasionado, coherente y fiel. No le costó acceder a misiones de responsabilidad dentro de los movimientos defensores de la Iglesia. Hermanado con el también beato Anacleto González, ambos lideraron la Asociación católica siendo referentes ineludibles para los jóvenes mexicanos. La huella que había dejado en su parroquia como acólito, catequista y sacristán, unida a su actividad como promotor de acciones que repercutían en el bien de los vecinos, como el establecimiento de cajas de ahorros, ponían de relieve su valía.

Ingresó en el seminario de Guadalajara, que abandonó al constatar que no tenía vocación para el sacerdocio, y cursó derecho. Pero, poco antes, en 1913, marcando una época de febril actividad se afilió al Partido Católico Nacional y al grupo estudiantil de La Gironda. Anacleto y él, que fueron parejos casi hasta en la muerte, se vincularon a la Congregación Mariana del Santuario de San José de Gracia y asumieron la dirección de la Unión Latinoamericana, que se había creado entonces. Hombre idealista, llevado de su pasión y ardor apostólico, Miguel no dudaba en enfrentarse a quien se pusiera en contra de los principios cristianos.

Eso le acarreó disgustos y contratiempos, entre otros, un arresto. Siendo estudiante universitario en Morelos el celo que le caracterizaba le llevó a mostrar su frontal oposición a las tesis sostenidas por un partidario del presidente Juárez. Si había que ir lejos, lo hacía. Esa fue la tónica de su vida. Impulsó la prensa católica y fundó la sociedad de Propagación de la Buena Prensa. Siendo uno de los instauradores de la Asociación católica de la juventud mexicana, desde ella siguió promoviendo numerosas acciones sociales y editoriales marcadas por la aparición de diversas publicaciones. Su papel activo en defensa de la fe eclesial seguía ocasionándole problemas, en este caso, profesionales. De hecho, no logró que avalaran sus estudios con el título acreditativo correspondiente. Aún así, continuó luchando sin desmayo.

Contrajo matrimonio con Mª Guadalupe Sánchez Barragán a finales de 1922. De él nacerían tres hijas. Establecido con su familia en los Altos de Jalisco se integró en la parroquia y desplegó su buen hacer entre los vecinos, granjeándose su respeto y afecto. Fue testigo de la bendición de la primera piedra del monumento dedicado a Cristo Rey que pensaba erigirse en Guanajuato. Ello se produjo en un momento difícil desde el punto de vista político, que fue derivando progresivamente a situaciones de alta incomodidad y serio riesgo para su vida. Sufrió el destierro instigado por el alcalde de Arandas de manera arbitraria e injusta, sin que mediara juicio alguno. Durante tres meses tuvo que afincarse en Jalpa de Cánovas, siendo, como siempre, ardiente y activo promotor de los valores cristianos.

De regreso a Guadalajara ingresó en la Adoración Nocturna del Santísimo Sacramento. Cuando en 1924 el gobernador de Jalisco decretó el cierre del seminario, tuvo en Miguel un bravo competidor a través de la Unión Popular fundada por él junto a Anacleto en 1925. Llegó a oídos de la Santa Sede su excepcional labor y le otorgó la cruz Pro Ecclesia et Pontifice, siendo galardonados también sus compañeros. En febrero de 1926 volvió a ser encarcelado y prosiguió una encendida labor apostólica orando junto a los reclusos y difundiendo la Palabra de Dios. En abril salía de la cárcel, cuando fue nuevamente apresado por la policía secreta. En ese instante se libró, puede que hasta de una muerte segura, por la mediación que ejerció un puñado de amigos. Una vez se vio en la calle lideró un movimiento de jóvenes afines a la Unión Popular que partieron dispuestos a todo con el fin de establecer sus principios en distintos lugares. Todo ello en medio de una precariedad económica seria, impuesta por el boicot del que eran objeto.

El hermano de Miguel falleció a finales de diciembre de 1926. Y en enero del año siguiente éste partió hacia los Altos. Se unió a una vía de resistencia pacífica contra el estado que se había empeñado en poner contra las cuerdas a los seguidores de Cristo. Nombrado gobernador de Jalisco en abril de 1927, se estableció en la Presa de López sosteniendo con firmeza la fe de la gente, al tiempo que mantenía activa la revista Glaudium. Hizo de comisario castrense entre los afiliados del movimiento que presidía, y congregó a los cristeros en octubre de ese año para celebrar unidos la festividad de Cristo Rey.

En los primeros meses de 1928 el modo de sostener la resistencia emprendida por los católicos parecía estar más o menos bajo control. Sin embargo, el 21 de marzo, hallándose en un lugar cercano a Atotonilco, no pudo impedir que unos militares federales le asesinaran acribillado a balazos por el pecho y por la espalda, junto a su secretario Dionisio Vázquez. Antes intentó destruir la documentación que revelaba la identidad de católicos que conformaban su grupo. Juan Pablo II lo beatificó el 20 de noviembre de 2005 junto a otros mártires mexicanos incluido Anacleto.

 


 

Martirio: un acto de fe
Ayer se celebró la XXI Jornada de Oración por los misioneros mártires

Por Jose Antonio Varela Vidal

ROMA, 25 de marzo de 2013 (Zenit.org) - Ser misionero es una vocación en la Iglesia muy clara, gracias a la cual se lleva el mensaje de Cristo a aquellos lugares donde todavía no se ha oído hablar de él. Y cuando un misionero se instala en un territorio, se compromete también a transformar lo que impide el establecimiento del Reino en ese lugar.

Esto va desde el escaso o nulo conocimiento del mensaje salvífico, hasta la clarificación de los derechos fundamentales del hombre con los cuales Dios mismo quiere que se viva y se conviva.

Por eso en sus últimos mensajes por la Jornada Mundial de las Misiones, los papas han insistido en que el misionero se comprometa a llevar el pan espiritual, a la vez que enseña y acompaña a las poblaciones en su procura del pan material. A esto debe añadirse el acceso a una vivienda digna y a una adecuada educación; también se quiere que promueva una visión correcta del trato con los menores, con la mujer y en el establecimiento y cuidado de la familia natural, entre otros aspectos.

A fin de cumplir con este llamado, han nacido a través de los siglos órdenes y congregaciones misioneras, y últimamente figuras nuevas como los institutos seculares y los presbíteros que salen un tiempo de sus diócesis, conocidos estos como Fidei donum.

Gracias a dicha presencia, importantes territorios del planeta son "misioneros", pero como tal también son identificados por gobiernos tiránicos o grupos fundamentalistas que los quieren “limpiar” de cristianismo.

Morir por un ideal

La Iglesia siempre ha sido misionera –-es parte del mandato de Cristo a los apóstoles--, gracias a lo cual su mensaje salió del pueblo judío hacia los confines del mundo. Los gestos heroicos de estas hazañas se cuentan por montones a través de los siglos...

Según el Dossier que de modo tan acertado --pero a la vez doloroso--, presenta anualmente la agencia vaticana Fides, tan solo en el año 2012 han perdido la vida diez presbíteros, una religiosa y una laica. Es lamentable que por cuarto año consecutivo, el mayor número de agentes pastorales muertos esté en América, donde fueron asesinados seis presbíteros.

Le sigue África, donde murieron tres presbíteros y una religiosa; y después Asia, donde derramaron su sangre un presbítero y una laica.  

Si nos remontamos a décadas atrás, el mismo Dossier nos revela que "en el decenio 1980-1989 han sido asesinados violentamente 115 misioneros. El resumen de los años 1990-2000 muestra un total de 604 misioneros asesinados. El número es significativamente mayor que la década anterior, sin embargo, se deben considerar los siguientes factores: el genocidio de Ruanda (1994) que provocó al menos 248 muertos entre el personal eclesiástico; la mayor velocidad de los medios de comunicación en la difusión de la noticia incluso desde lugares remotos; el numero que ya no se trata sólo de misioneros ad gentes en sentido estricto, sino a todo el personal eclesiástico muerto de forma violenta, o que ha sacrificado su vida consciente del riesgo que corría, no abandonando a la gente que le estaba confiada. En los años 2001-2011 el número total de agentes pastorales asesinados es de 281 personas".

Celebrar la vida

Tal como explica el sitio web “Salvador Misionero”, desde el año 1993, cada 24 de marzo --aniversario del asesinato en 1980 de monseñor Óscar Romero, arzobispo de San Salvador--, se recuerdan también a todos los misioneros que han muerto en distintas partes del mundo al servicio del evangelio y del anuncio de Cristo. Dio inicio a esta jornada un movimiento juvenil misionero en Roma (Missio Italia, que es el equivalente a Juventud Misionera) y se ha extendido a otros países tanto en Europa como en América.

Muchas diócesis, parroquias, familias e institutos religiosos participan de esta jornada del 24 de marzo, recordando a los misioneros mártires y, con ellos, a todos los que han derramado su sangre por la causa del evangelio. También es una jornada especial de oración y ayuno por todos los misioneros que hoy anuncian el evangelio de Jesús en distintas partes del mundo.

Este año 2013, la vigésima primera edición, no ha sido la excepción. Es así que en el mundo entero se han celebrado vigilias de oración, jornadas de ayuno y charlas de animación sobre la vocación misionera y los altos ideales --junto con los riesgos--, que esta decisión significa para el corazón generoso de un cristiano.

Los perseguidos de hoy

En la Iglesia no solo se recuerdan y celebran los hechos pasados, sino que se tienen muy presentes los acontecimientos actuales. Estos, en un espíritu de comunión, son motivo también de reflexión, oración y de gestiones ante las autoridades o grupos rebeldes, a fin de que se le devuelva la libertad y el libre tránsito a quienes, como los misioneros, solo buscan hacer el bien.

Si pensamos en la China continental, llama la atención que miles de católicos vivan aún encarcelados por manifestar públicamente su fe o por haber sido encontrados "in fraganti" transmitiendo la palabra de Dios o celebrando algún rito. Llega hasta nosotros la información de que algún obispo chino sufre carcelería por cerca de veinte años; o hay quienes deben seguir pastoreando sus diócesis desde la clandestinidad.

En las últimas horas se ha sabido del golpe de estado de un grupo rebelde de origen islámico en la República Centroafricana (ver nota), que ya venía avanzando desde el norte del país y arrasando lo que encontraba a su paso, entre ello todo el trabajo misionero de la Iglesia.

Un mártir al lado de su pueblo es el comboniano español Juan José Aguirre, obispo de Bangassou --ciudad del sureste de dicho país--, quien días atrás le relataba a la agencia Fides lo siguiente: "los rebeldes de Seleka llegaron a mediados de diciembre desde el norte y ya han conquistado cinco diócesis y más de diez ciudades. Entraron en Bangassou el 11 de marzo. Robaron unos diez coches de la misión, del seminario menor, de la segunda parroquia de Bangassou. Destruyeron la casa de los padres Espiritanos, de las Hermanas Franciscanas y luego robaron y destruyeron la casa del rector del seminario menor diocesano, la carpintería, el centro de Internet, el colegio católico, la pediatría, la farmacia, el nuevo reparto de cirugía, la maternidad...".

Hoy, con motivo de la toma del palacio presidencial por parte de los rebeldes, no se sabe a ciencia cierta la situación actual del obispo, quien venía siendo amenazado de muerte junto a su vicario y el procurador diocesano.

Viéndolo así, son muchos los motivos para que se haga aún más oración y ayuno por los misioneros mártires…


Aprobados los decretos de beatificación de varios mártires y la fundadora de las Hermanas Pobres Franciscanas de la Adoración Perpetua

El 27 de marzo, el Santo Padre Francisco, en audiencia con el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos, autorizó la promulgación de los decretos de beatificación de varios mártires, entre ellos varios españoles, y de la fundadora de la las Hermanas Pobres Franciscanas de la Adoración Perpetua.

(VIS) Miércoles 27 de marzo, el Santo Padre Francisco, en audiencia con el cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación de la Causa de los Santos, autorizó la promulgación de los siguientes decretos:

- El milagro atribuido a la intercesión de la Venerable Sierva de Dios Maria Teresa Bonzel -Regina Cristina Guglielmina-, fundadora de las Hermanas Pobres Franciscanas de la Adoración Perpetua, de Olpe. Esta religiosa nació en Olpe (Alemania) el 17 de septiembre de 1830 y murió el 6 de febrero de 1905.

- El martirio del Siervo de Dios Manuel Basulto Jiménez, obispo de Jaén (España), y de cinco compañeros sacerdotes, asesinados por odio a la fe en España durante 1936 y 1937.

- El martirio del Siervo de Dios José Máximo Moro Briz y cuatro compañeros sacerdotes de la diócesis de Avila (España), asesinados por odio a la fe en 1936, año de odio y persecución a la Iglesia.

- El martirio del Siervo de Dios Vladimiro Ghika, sacerdote diocesano, nacido en Istanbul (Turquía) el 25 diciembre de 1873, asesinado por odio a la fe en Bucarest (Rumania) el 16 de mayo de 1954.

- El martirio del Siervo de Dios Joaquín Juan Marín y 14 compañeros sacerdotes de la Sociedad de Sacerdotes la Obra Diocesana, asesinados por odio a la fe entre 1936-1938, años de odio y persecución a la Iglesia.

- El martirio del Siervo de Dios Andrés de Palazuelo (Francisco Miguel González Ganzález), sacerdote profeso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos y 31 compañeros de la misma orden, asesinados por odio a la fe en 1936-1937, años de odio y persecución a la Iglesia.

- El martirio del Siervo de Dios Giuseppe Girotti, sacerdote profeso de la Orden de los Hermanos Predicadores, nacido en Alba Sacerdote (Italia) el 19 de julio de 190, asesinado por odio a la fe en Dachau (Alemania), en 1945.

- El martirio del Siervo de Dios Stefano Sándor, profesor laico de la Sociedad de San Francisco de Sales, nacido en Szolnok (Ungheria) el 26 de octubre de 1914 y asesinado el 18 de junio de 1953, asesinados por odio a la fe en Budapest (Hungría)

- El martirio del Siervo de Dios Rolando Rivi, seminarista, nacido en San Valentino di Castellarano (Italia) el 7 de enero de 1931, y asesinado por odio a la fe el 13 de abril de 1945 en Piane di Monchio (Italia).

- Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Eladio Mozas Santamera, sacerdote diocesano, Fundador de las Hermanas Josefinas de la Santísima Trinidad, nacido en Miedes de Atienza (España) el 18 de febrero de 1837 y muerto en Plasencia (España) el 18 de marzo de 1897.

- Las virtudes heroicas del Siervo de Dios, Manuel Aparicio Navarro, sacerdote diocesano nacido en Madrid (España) el 11 de diciembre de 1902 y muerto el 28 de agosto de 1964.

- Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Mosè Lira Serafín, sacerdote profeso de los Misioneros del Espiritu santo, Fundador de la Congregación de los Misioneros de la Caridad de María Inmaculada, nacido en Tlatempa (Méjico) el 16 de septiembre de 1893 y muerto en la Ciudad de Méjico (Méjico) el 25 de junio de 1950.

- Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Generoso del Santísimo Crucifijo (Angelo Fontanarosa), sacerdote profeso de la Congregación de la Pasión de Jesucristo, nacido en Vetralla (Italia) el 6 de noviembre de 1881 y muerto en Mascalucia (Italia) el 9 de enero de 1966.

- Las virtudes heróicas del Siervo de Dios Olinto Marella, sacerdote diocesano, nacido en Pellestrina (Italia) el 14 de junio de 1882 y muerto en San Lazzaro di Savena (Italia), el 6 de septiembre de 1969.

- Las virtudes heroicas del Siervo de Dios Antonio Kowalczyk, hermano laico de la Congregación de los Misioneros Oblatos de la Virgen María Inmaculada, nacido en Dzierzanów (Polonia), el 4 de junio de 1866 y muerto en Edmonton (Canada) el 10 de julio de 1947.

- Las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Silvia Cardoso Ferreira da Silva, laica, nacida en Paços de Ferreira (Portugal) el 26 de julio de 1882 y muerta en Oporto (Portugal) el 2 de noviembre de 1950.