Benedicto XVI reconoce 149 mártires de la persecución religiosa española asesinados entre 1936 y 1937

 CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 26 junio 2006 (ZENIT.org).- Benedicto XVI autorizó este lunes la promulgación de decretos por los que se reconoce el martirio de otros 148 religiosas, religiosos y una laica asesinados en España entre 1936 y 1937, en plena persecución religiosa.

 

Entre ellos destacamos a los miembros de la Congregación Salesiana:
Siervos de Dios don Enrique Sáiz Aparicio y 62 compañeros

 

 

t Enrique Sáiz

Entre 1936 y 1939, España se vio sacudida por una dramática y sangrienta guerra civil. También la Iglesia sufrió las consecuencias siendo víctima de una violenta persecución, sobre todo, de parte de las fuerzas anárquicas y milicianas. Miles de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos fueron masacrados por el mero hecho de ser cristianos. Entre ellos, también numerosos miembros de la Familia Salesiana: 39 Sacerdotes, 22 Clérigos, 24 Coadjutores, 2 Hijas de María Auxiliadora, 4 Cooperadores Salesianos, 3 Aspirantes Salesianos y 1 Colaborador laico; 95 en total. Se introdujeron tres causas distintas, reducidas a dos más tarde: El grupo de Valencia – 32 mártires – con don José Calasanz a la cabeza, y dos grupos de Sevilla y Madrid: 63 mártires – presididos por don Enrique Sáiz Aparicio. El primer grupo fue beatificado ya el 11 de marzo de 2001 junto con otros mártires de la diócesis de Valencia, mientras que el segundo está a la espera del examen de la “Positio”.


Don Enrique Sáiz Aparicio fue el intrépido director del aspirantado salesiano de Carabanchel Alto, en las afueras de Madrid. Cuando los milicianos irrumpieron en el Centro les dijo directamente: “Si queréis sangre, aquí me tenéis. Pero no hagáis daño a los muchachos”. Dejaron libres a los jóvenes mientras se apoderaban de don Enrique y otros ocho salesianos a los que dieron muerte. Poco antes de morir le confió a un amigo: “Qué mejor que morir por la gloria de Dios?”. Ofreció su vida a cambio por la de los jóvenes que le había confiado la Providencia. Su último aliento fue para ellos.


MADRID – Sacerdotes: S. Fernández, S. Hernández, F. González, G. Martín, J. Villanova, M. Lasaga, A. Jiménez, A. Gómez, P. Conde. Coadjutores: M. Garolera, D. Ullivarri, N. de La Torre, P. Gracia, V. Gil, J. Codera, J. M. Celaya, F. J. Martín, E. Arce, R. Eirín, A. Garzón, E. Vázquez, H. Ramos, A. Cid. Clérigos: C. Pérez, E. Cobo, T. González, M. Martín, V. Edreira, J. Juanes, P. Artolozaga, F. Edreira, M. Borrajo, V. Fernández, P. de Castro, J. Larragueta, L. Martínez, F. Rodríguez. Aspirantes Salesianos: F. Cobo, H. de Mata Diez, T. Gil. Salesiano Cooperador: J. de Mata Diez.

SEVILLA – Sacerdotes: A. Torrero, A. Mohedano, M. Gómez, M. Molina, E. Canut, F. Paco, F. Míguez, A. Pancorbo, M. Fernández, P. Caballero, A. Fernández, J. Limón, A. Rodríguez. Coadjutores: E. García, R. Rodríguez, J. Blanco. Clérigos: H. Hernández, J.L. Hernández. Salesianos Cooperadores: Teresa Cejudo, B. Blanco, T. Alonso.